Ni la edad manda sobre la melena ni existe un único corte válido para cada década: lo que cambia es el tipo de movimiento, densidad y estructura que más favorece en cada etapa. Repasamos los cortes de la temporada y cómo adaptarlos según el momento vital.
Los cortes de la temporada
Cinco cortes concentran las peticiones en peluquería esta temporada, cada uno con un motivo distinto para triunfar:
- Long bob (lob): melena a la altura de la clavícula, con un largo que estiliza el cuello y aporta movimiento sin renunciar a la longitud.
- Flequillo cortina: mechones abiertos a ambos lados de la cara que enmarcan la mirada, suavizan las facciones y disimulan la frente sin parecer un flequillo cerrado.
- Bob clásico a la altura de la mandíbula: corte recto y limpio que aporta densidad visual y una imagen pulida, ideal como base versátil.
- Shag con capas: capas desfiladas desde la coronilla que generan volumen en la raíz y textura en las puntas, pensado para dar ligereza.
- Capas largas suaves (long layers): se mantiene la longitud pero se eliminan puntas pesadas, ganando movimiento y evitando el efecto «tabla».
Qué predomina en cada década
A los 40
Predominan las capas largas suaves y el flequillo cortina. En esta etapa el cabello aún conserva buena densidad, así que el objetivo es aportar dinamismo sin sacrificar longitud: se busca definir el rostro y aligerar puntas, no restar volumen.
A los 50
El long bob y el shag con capas ganan terreno. Es el momento en que muchas mujeres empiezan a notar menor densidad, así que los cortes que rondan los hombros, con capas estratégicas cerca de la raíz, ayudan a simular más cuerpo y facilitan el peinado diario.
A los 60
El bob clásico a la altura de la mandíbula se convierte en el gran protagonista, a menudo combinado con flequillo cortina. Un corte más corto y estructurado concentra la masa capilar, favorece a los cambios de textura (canas, cabello más fino) y ofrece una imagen definida con poco mantenimiento.
Consejos para engrosar el pelo
Independientemente de la edad, hay estrategias de peluquería y de cuidado que ayudan a que el cabello luzca más grueso y con más cuerpo:
- Cortar en capas cortas en la coronilla: reduce el peso en la parte alta de la cabeza y crea volumen desde la raíz.
- Elegir un corte recto en las puntas (blunt cut) en lugar de deshilachado: las puntas gruesas y limpias dan sensación óptica de más densidad que las puntas finas o degradadas.
- Incorporar densidad con color: técnicas de balayage o mechas finas generan profundidad y dimensión, lo que aporta volumen visual sin necesidad de cortar más pelo.
- Secar con la cabeza hacia abajo en la raíz: un golpe de aire frío al terminar fija el volumen conseguido durante el secado.
- Usar champús y acondicionadores con fórmulas volumizadoras, evitando siliconas pesadas que aplanan el cabello con el uso continuado.
- Aplicar espuma o spray con proteínas en raíz antes de secar: recubre la fibra capilar y aumenta el diámetro aparente del cabello.
- Espaciar el lavado cuando el cuero cabelludo lo permita: el cabello recién lavado tiende a caer más liso; un día de por medio suele sostener mejor el volumen.
Peinados que permite cada corte
- Long bob: melena lisa con puntas al aire, ondas suaves tipo beach waves, o recogido bajo desenfadado para looks de noche.
- Flequillo cortina: perfecto suelto con ondas, pero también se integra en coletas y moños altos dejando el flequillo como único elemento suelto.
- Bob a la mandíbula: se peina liso y pulido para un efecto sofisticado, o con ondas marcadas al agua para un aire más retro.
- Shag con capas: favorece el efecto «despeinado» intencionado, texturizado con productos en seco, además de coletas bajas con volumen en la parte alta.
- Capas largas suaves: admite trenzas, semirecogidos y ondas playeras, siendo el más versátil para looks tanto de día como de noche.


