“Tras el verano, es imprescindible limpiar, exfoliar, hidratar, reparar, reequilibrar y alimentar la piel”

El envejecimiento de la piel es un proceso biológico y natural. Estos signos de edad son consecuencia de la disminución hormonal que afecta a las células de la piel y a la producción de colágeno y elastina. Aunque este proceso es inevitable, existe un tipo de envejecimiento que, si puede evitarse o aminorarse, el que se produce de forma prematura por causa de malos hábitos de vida y otros factores externos que perjudican nuestra piel. 

El sol es el principal factor causante del envejecimiento cutáneo y el responsable de patologías como las antiestéticas manchas en la piel, por eso el cuidado que debemos tener en verano y sobre todo cuando estamos expuestos directamente tiene que ser específico y superior que, en otras épocas del año, y a la vuelta de verano hay que solventarlo con cuidados extras tanto en cabina como en un cuidado diario en casa.

No olvidemos que la piel es un órgano vivo capaz de responder a estímulos y de establecer intercambios. Si las sustancias con las que se pone en contacto presentan un cierto parecer o le son análogas, el intercambio es incluso mejor. Por eso, la limpieza y exfoliación es un fenómeno natural debido a la caída de las células muertas que impiden una correcta respiración de la piel y forman una película que hace que la piel se vuelva seca y rugosa. 

Una vez realizada la limpieza y exfoliación la piel queda perfectamente preparada para que los principios activos que pongamos inmediatamente a continuación penetren a capas profundas y actúen a máximo nivel. 

Para hidratar, reparar, reequilibrar y alimentar la piel, es necesario elegir principios activos de alta concentración, importantísimo para recuperar en más corto espacio de tiempo y con mejores resultados.

Básico y esencial es un diagnóstico absolutamente personalizado dependiendo de la edad, tipo de piel o identidad hormonal. La continuidad y constancia es un pilar necesario para recuperar y reequilibrar la piel, y obtener resultados.

Los resultados serán:

  • Limpieza de la piel
  •  Eliminación de impurezas y células muertas
  • Estimular la microcirculación sanguínea y optimizar la receptividad cutánea
  • Tonificar la estructura del tejido
  • Hidratar en profundidad
  • Purificar la piel
  • Alisar, unificar y suavizar el tono 
  • Mejorar la oxigenación de las células

Es importante prestar atención a otros hábitos saludables a la vuelta, o sólo debemos alimentar la piel con productos cosméticos, cómo cualquier otro órgano de nuestro cuerpo requiere una buena nutrición para gozar de buena salud y evitar la oxidación causada por los radicales libre, por ello para aportar compuestos antioxidantes, vitaminas, minerales y otros nutrientes que participan en su restauración, la dieta debe estar basada en alimentos de alta calidad como frutas, verduras, legumbres, pescados frescos, frutos secos y ácidos grasos omega 3.

Además de la alimentación debemos fijarnos en mantener la piel hidratada y beber al menos dos litros de agua al día.

El descanso es vital para mantener una piel saludable, ya sabemos que esta se regenera por la noche hasta 4-5 veces más que durante el día y que cuando la melatonina actúa por la noche sin luz estamos reparando todos los daños causados durante el día. Una media de 7-8 horas serían importantes para esta reparación.

El tabaco es otro de los enemigos más potentes para la piel, además de afectar a cada una de las células de nuestro organismo.

Tras la vuelta de vacaciones es importante fijar un plan de choque en cabina de 4-6 tratamientos que iremos marcando en tiempo según responda la piel. La concentración de los ingredientes activos, la aparatología y las técnicas del profesional son capaces de llegar a capas profundas de la piel y actuar con mayor precisión.