El masaje Kobido, el secreto de belleza de las emperatrices japonesas

El masaje facial de origen japonés Kobido se une al menú de nuestros tratamientos disponibles. Esta técnica, utilizada en Japón desde hace siglos, ayuda a rejuvenecer y reparar el tejido facial; previene y reduce el impacto del proceso del envejecimiento, liberando la energía y la tensión bloqueada en los músculos faciales y del cuello. Con maniobras muy rápidas y rítmicas se estimula el sistema nervioso, se mejora la circulación de la sangre y el flujo linfático, se consolidan y tonifican los músculos, y se equilibra el flujo de la energía en el rostro hasta recolocar el óvalo facial.

Además, estas técnicas terapéuticas estimulan los nervios faciales alcanzando las células de la piel para incrementar la circulación sanguínea, distribuyendo nutrientes y eliminando las toxinas, impurezas y células muertas de la piel.

Protocolo:

  1. Se comienza con una limpieza profunda de la piel que se inicia con una exfoliación para oxigenarla y dejarla perfectamente preparada para las maniobras que se realizan a continuación, personalizando esta fase de limpieza en función de la piel, edad, identidad hormonal…
  2. Se aplican unos sueros personalizados con ingredientes activos puros (oligoproteinas, minerales, placenta, algas marinas, ácido hialurónico, colágeno), un alimento que la piel necesita en función de la estación o de su patología.
  3. Con aceite de aguacate o de avellanas se ejecutan las maniobras de kobido (lifting facial japonés) para reparar el tejido, reducir el proceso de envejecimiento. Este paso dura aproximadamente 40 minutos.
  4. Una vez que se finaliza la realización del masaje Kobido, se elimina el exceso de producto excedente si ello fuera necesario, y se aplica un fluido que ha sido previamente personalizado en función de las necesidades de la piel.

Duración: 60-70 minutos