Limpia y repara tu rostro con el protocolo facial “Deep Cleaning TBC”

La piel es un órgano con vida y debe estar perfectamente cuidada para mantenerse limpia, hidratada, joven y sana. La situación de excepción que estamos vivido repercute en ella, presentando alteraciones que, de no tratarlas, pueden derivar en enfermedades y deshidratación permanente y flacidez. Además de seguir un cuidado diario en casa de limpieza y un tratamiento personalizado, hay que tratarla de manera profesional con tratamientos que nos aporten el principio activo que nuestra piel necesita.

Tras el confinamiento, la exigencia que tendremos en el cuidado de nuestro rostro y cuerpo será mucho más notable. La avanzada tecnología y los cosméticos más puros e inteligentes, hacen que la piel recupere el extra que necesita para estar en condiciones óptimas de hidratación y salud; a la vez que recuperamos el tejido conjuntivo, disminuimos las arrugas y damos un plus de luminosidad y juventud.

La piel necesita estar limpia y oxigenada para poder estar en equilibrio y recibir cualquier principio activo de los tratamientos y que estos sean de efectividad máxima. Con la oxigenación profunda conseguimos eliminar las impurezas y toxinas de la piel, la limpiamos en profundidad, la preparamos para que esté perfectamente receptiva para los ingredientes activos, y le hacemos un aporte extra de hidratación para ayudar a que se fije el agua y se mantenga, estimulando la renovación celular.

Por ello, hemos desarrollado el protocolo facial Deep Cleaning TBC para conseguir que nuestra piel recupere su firmeza y salud con los siguientes pasos:

  1. Oxígeno, mediante una limpieza profunda y la preparación de la piel con aparatología Jetpeel: limpia, exfolia, hidrata y rejuvenece la piel, aplicando aire y agua compuesta de nutrientes, vitaminas y minerales. No requiere el uso de agujas, generando una sensación de completo bienestar. Una vez abiertos los canales, el agua estira la piel, creando la “bahophonesis”, es decir, penetra cualquier producto hidrosoluble, incluso de uso tópico a capas profundas de la piel. Su aplicación dura 30 minutos.
  2. Exfoliación, para acelera la descamación natural de las células queratinizadas de la piel. Además, libera en profundidad los poros de las impurezas acumuladas, elimina células muertas, unifica el tono y aclararla piel.
  3. Extracción de impurezas y regulación de la secreción sebácea, para detoxificar la piel y liberarla de suciedad y toxinas.
  4. Con las Mascarillas logramos una acción inmediata y, a largo plazo, logramos aclarar y unificar la piel, alisar el relieve cutáneo, borrar marcas de fatiga, calmar de forma inmediata pieles reactivas y sensibilizadas, mantener el nivel óptico de hidratación cutánea, devolver volumen a los tejidos cutáneos, atenuar los signos de envejecimiento y neutralizar los efectos de los radicales libres.
  5. Vitaminas. Estimulamos la piel con un coctel personalizado en función de las necesidades individuales. Combatimos las carencias lipídicas de la epidermis, contribuyendo a la reconstrucción de la barrera cutánea para mejorar la defensa de la piel, regula la secreción sebácea, elimina la sensación de tirantez, aporta sensación de confort, regenera y cierra el poro, tensa la piel, mantiene el óvalo facial y repara la función inmunológica.
  6. Kobido. Este masaje de origen japonés logra rejuvenecer y reparar el tejido facial, previene y reduce el impacto del proceso del envejecimiento y libera la energía y la tensión bloqueada en los músculos faciales y del cuello. Con maniobras muy rápidas y rítmicas, estimulamos el sistema nervioso, mejoramos la circulación de la sangre y el flujo linfático, consolidamos y tonificamos los músculos y equilibramos el flujo de la energía en la cara. Estas técnicas terapéuticas estimulan los nervios faciales alcanzando las células de la piel, beneficiando y aumentando la circulación sanguínea, distribuyendo nutrientes y eliminando las toxinas, impurezas y células muertas de la piel.

Duración: 90 minutos

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